logomult.gifPara quienes no están al tanto de algo sucedido a fines del año pasado y que ha tenido gran impacto en la TV, les informo: las empresas operadoras de TV por cable, Multicanal y Cablevisión se fusionaron a nivel nacional y quedaron bajo la tutela del Grupo Clarín.

Las primeras consecuencias de ello fue un incremento del 5% en las tarifas por le servicio y un adelanto en los plazos de vencimiento de las mismas. Es decir, un reverendo revés al consumidor. Ellos dicen que se trata de un ajuste por la inflación pero… ¿acaso no está todo inflado hace ya mucho tiempo? ¿No se supone que con la fusión, hay más clientes, y por lo tanto, más bocas para ofrecer, abaratando costos? Siempre salimos perjudicados.

cablev.gifPero hay otro factor más grave y oculto: los operadores y trabajadores de la TV por cable independiente. Prácticamente, en la provincia de Buenos Aires no hay competencia contra estas dos enormes empresas porque justamente, Multicanal y Cablevisión se encargaron de hacerla desaparecer y dejar al cliente frente a poquísimas opciones.

Entiendo que el mercado es así de frenético y perverso, pero no hay igualdad de condiciones al llevar adelante una competencia si las empresas monopolizan el negocio hasta el hartazgo. Con esta posición de dominio, la empresa podrá hacer y deshacer los precios de los mercados a gusto y piacere, elegir qué podemos ver y qué no, qué información ofrecer (teniendo en cuenta que la fusión de Multicanal y Cablevisión, también implica la de Fibertel y Flash), y un preocupante etcétera.

grupo_clarin.gif¿Hay así libertad de acceso a la información? ¿Qué tendremos que hacer para expresarnos? ¿la hubo alguna vez esa libertad? Me preocupa decir en voz alta mi respuesta. Pensemos: el Grupo Clarín posee el diario de mayor tirada a nivel nacional, el multimedia líder, un canal de TV que lidera cada noche en el prime-time y por lo tanto, la mayor parte de la torta publicitaria va a parar a a estos medios.

zapping.jpgLa Ley de Radiodifusión sigue siendo funcional a estos intereses y necesita ser modificada. Pero volviendo al tema de la competencia, la fusión dista de lícita a primera impresión. Ahora ambos operadores poseerán el control casi absoluto de la TV por cable en todo el país (casi el 70% de la cobertura les corresponderá). Se trata del primer paso (a mi entender, esquivo) de acercamiento a la TV digital, que dicho sea de paso, todavía no hay camino cierto de la norma que la operará.

En tanto, los pocos cableoperadores independientes alzaron a viva voz su protesta frente a esta alianza de un solo Multiple System Operador. El éxito que les depara es incierto pero por lo menos no pueden ver cómo se pierden fuentes laborales e ingresos económicos frente a una batalla que comenzaron a perder. Y asó, los años del Menemismo y sus leyes pro-monopólicas siguen lastimando la libertad y calidad de la TV argentina. ¿Qué será de nosotros los televidentes?